La boa: una serpiente sin colmillos (IV)
Si alguna vez nuestra serptiente tiene alguna dolencia deberemos acudir con ella al especialista en salud animal. Pilar González, concluye explicando que: "el estreñimiento, la poca ingestión de alimentos o pequeñas lesiones en la piel pueden ser motivos alarmantes y no debemos esperar a consultarlo". La muda, por ejemplo, es una fase delicada donde el reptil se desprende de su piel para regenerarla después. Es un momento crítico en el que su estado de vulnerabilidad alcanza un grado máximo: tenemos que prestar especial atención porque puede llegar a atacarnos si le molestamos. Otro problema común pero no menos grave es "el silbido que hace cuando respira porque estaríamos ante un problema relacionado con este proceso que habría que tratar", comenta Pilar González. En definitiva, lo importante es cuidarla y hacerla sentir como en su propio hábitat.







