Las enfermedades cutáneas de la serpiente
Todo el mundo sabe que muchas serpientes son capaces de transmitirnos enfermedades, pero de lo que no se tiene constancia es de que ellas tienen sus propias dolencias. Los mecanismos de cura deben ser rápidos ya que se pueden volver agresivas y ocasionar algún accidente. De entre las 2.400 especies de serpientes que habitan en el planeta, se han seleccionado aquellos factores que responden a una sintomatología general para evitar posibles confusiones a sus propietarios.
El calor, amigo y enemigo
Por regla general, estos exóticos animales suelen permanecer durante mucho tiempo en un lugar caluroso. Esta tendencia se debe a las condiciones meteorológicas del hábitat natural del que proceden. En principio, este factor no tiene por qué acarrear ningún inconveniente, pero los descuidos y un mal diseño del terrario pueden acarrearle quemaduras en la piel.
La atracción al calor les impide detectar en qué momento se está produciendo la quemadura porque, al tener una piel tan dura y rugosa, no la sienten. Cuando se dé una situación de este calibre, hay que recurrir siempre al mismo tratamiento, a no ser que anteriormente se le haya detectado otra enfermedad cutánea que sea incompatible con los antibióticos para la quemadura. Los antibióticos tienen que ser sistémicos y tópicos basados en antibiogramas y lavados con antisépticos.

En cuanto a su aspecto general debe tener el manto
suave y lustroso, sin peladuras. Los ojos limpios y brillantes, sin costras y el
tercer párpado debe estar oculto. Las orejas limpias y sin secreciones, es
importante que no se rasque pues esto puede indicar que tiene parásitos. El
hocico fresco y húmedo. La boca y encías sin heridas ni mal aliento. El abdomen
debe ser redondeado, pero no abultado, porque puede deberse a la presencia de
endoparásitos.
Los problemas digestivos son muy comunes en el degú, por lo que
se recomienda que no realice ningún exceso al respecto, porque se puede
convertir en un ratón diabético. Aún así, muchos expertos aseguran que la
variedad puede ser una constante en su alimentación sin que se produzcan
inconvenientes o consecuencias secundarias. Se aconseja darle una vez al mes
nueces o pasas, productos que agradecerá no sólo por su sabor, sino
también por el beneficio que le aportarán.
Para que un degú disfrute de muchos años de vida tiene que tener
unos cuidados exhaustivos. Mucha gente que adquiere este tipo de animales tiende
a cepillarlos, algo que no es conveniente en esta variedad debido a su corto
pelaje. Por otro lado, no soporta el agua, así que no se recomienda
bañarle. Una alternativa para cuando esté sucio es aplicarle jabón suave para
bebés y secarle rápidamente cuando se haya aclarado el cuerpo, debido a que es
propenso a resfriados. Esta situación se suele dar en muy pocas ocasiones, ya
que los degús son muy limpios y suelen acicalar entre ellos.
Colócale una bandeja con arena para
chinchillas para que juegue en ese lugar y que, al mismo tiempo, le ayude a
mantener un pelo suave y brillante. Procura que este recipiente sea pesado para
que no lo vuelque. No olvides proporcionarle elementos que le faciliten el buen
estado de sus dientes y otros que le sirvan como lugar de escondite, pero que no
puedan ocasionarle ningún peligro.
Aunque se trata de un animal que posee rasgos físicos similares
a los de otros de su especie, el degú muestra una cola más larga de lo
normal pero, además, se caracteriza por tener las orejas muy grandes y el
morro muy corto. Su cuerpo presenta una forma redondeada, en comparación con la
de su cabeza que es más bien alargada. A diferencia de la chinchilla o
A pesar de ser un animal de pequeñas dimensiones, en
el ámbito de los roedores estamos hablando de un ser de gran tamaño. Su cola es
más corta que su cuerpo, midiendo hasta 118 milímetros, mientras que el resto de
su anatomía alcanza los 180 mm. en los más pequeños, siendo las medidas
máximas registradas de 320 milímetros de largo, incluyendo el
rabo.
