El degú
Cada vez es más común ver a un roedor formando parte de un hogar. Éste es el caso del degú, un ratón semejante a la chinchilla o al gerbo. La mayoría de los nutrientes los adquiere de una alimentación pobre pero equilibrada, por lo que muchos expertos aseguran que puede sobrevivir perfectamente sin líquido; únicamente con el agua que adquiere de su dieta diaria.
Los especialistas aseguran que el degú tiene multitud de características pertenecientes a otros roedores como la ardilla, de la que adquirió la forma de la cabeza, o el conejillo de Indias, cuyas orejas son de similares características. Si lo comparamos con el gerbo, observaremos que su rabo se presenta del mismo modo, es decir, cubierto de pelo, siendo éste más abundante conforme llega al final.
Origen latinoamericano
Este animal de compañía procede de América del Sur, pudiéndolo
encontrar en Perú, en el centro de Chile, incluso a 2.500 metros de altitud en
la parte andina. Hasta hace unos años, se había convertido en el objetivo
principal de los investigadores científicos, que lo utilizaba para realizan con
él experimentos de laboratorio. Estos roedores fueron importados a
Estados Unidos para estudiar la diabetes y de ahí comenzó su descendencia y
expansión por el contienente europeo, asentándose en Francia y en España.
El patrimonio genético de los degús europeos proviene de los americanos, cuya consecuencia ha sido la herencia de algunas enfermedades procedentes de dichas pruebas que se han realizado en su organismo, tales como desequilibrios orgánicos, diabetes o propensión a infecciones bucales.

Tener una pareja de lirones puede ser una buena opción si queremos
disfrutar de la gratificante experiencia de criar estos simpáticos animalitos.
La época de celo se desarrolla entre los meses que van de abril a junio. Durante
este periodo la hembra intentará atraer al macho emitiendo sonidos de alta
frecuencia durante el cortejo. Gracias al empleo de estos 'chillidos' se lleva a
cabo el apareamiento.
Para que tu lirón viva feliz y en buenas condiciones, lo primero que
hay que preparar es su alojamiento. Este roedor necesita hacer mucho ejercicio
físico, por lo que debemos acondicionar una jaula lo suficientemente amplia para
que se mueva y juegue a sus anchas.
Las rutinas adquiridas en estado salvaje
permanecen incluso en estado de cautividad. Es por esto que el lirón,
acostumbrado a guardar alimento para épocas de frío, tenderá a hacer lo mismo en
su acogedor hogar y cambiará de sitio la comida al lugar que mejor le parezca.
Ésta es una curiosa reacción de raíz genética que observarás en tu amigo justo
antes del invierno, pero que no debe preocuparte en absoluto.
En invierno utilizará agujeros o nidos
abandonados como madriguera para vencer las bajas temperaturas de la forma más
inteligente: durmiendo. No en vano, su fama de dormilón ha sido aprehendida por
la sabiduría popular. La expresión 'dormir como un lirón' viene a describir a
aquellos cuya actividad favorita es dormir a pierna suelta.
Para iluminar el habitáculo puedes contar con
tubos fluorescentes que, además de dar luz, proporcionarán al animal la
radiación ultravioleta que necesita para poder sintetizar
No es muy común poseer un varano como mascota,
pero tampoco lo es tener una serpiente o un
Todas las variedades se caracterizan por
poseer una gran mandíbula. Su lengua es larga y, al igual que las
Una vez en la tienda, habrá que poner
atención al aspecto del ratón, que será indicio de su estado de
salud. Un hámster sano ha de moverse con agilidad y
algo de nervio, siempre atento al entorno. Su pelaje ha de ser esponjoso y
uniforme, mientras que sus ojos deben ser oscuros y brillantes.
