Corales
Los aficionados a la acuarofilia son muy partidarios de introducir en su acuario bonitos corales. Junto a las rocas, son el elemento decorativo más usado. Además de la función ornamental que prestan, ayudan a mantener la estabilidad del pH del agua. Antes de estructurar la decoración de tu acuario tienes que tener en cuenta algunos aspectos fundamentales como el bienestar de los peces y que el interiorismo no dificulte las corrientes de agua.
El mantenimiento de los corales en el acuario marino no es una tarea fácil. Para lograr que sobrevivan y se desarrollen en todo su esplendor tienes que comprometerte a garantizar unas condiciones de equilibrio en lo que a los parámetros físico-químicos del agua respecta. Debes saber que formar una colonia coralina en el acuario es una tarea a largo plazo, pudiendo tardar hasta tres años en crecer antes de que puedas disfrutar de su máxima belleza. Por ello, la calma y la constancia han de ser tus principales herramientas.
Los arrecifes de coral son estructuras de piedra caliza que sirven para que una inmensa parte de la vida marina que hay en el mar se refugie en ellas. Aproximadamente, sirven como guarida de miles de plantas y animales, de 4.000 ejemplares de peces y de 700 especies de coral. Los primeros corales aparecieron hace 700 millones de años, desarrollándose plenamente pero extinguiéndose después. Sin embargo, hace 250 millones de años surgieron nuevas especies que preferían los mares con aguas limpias, poco profundas, iluminadas y cálidas. Estas variedades son las que conocemos en la actualidad. El verdadero animal del coral es el pólipo que unidos por millares forman las colonias de corales.
Siempre qué adquieras coral
Puesto
que el coral ya está muerto, a la hora de comprarlo se recomienda comprobar que
no contienen restos de otros seres vivos que habían instalado
ahí su hogar. Limpiar el coral requiere un tiempo y esfuerzo considerable, por
lo que se aconseja obtener los ejemplares directamente en tiendas
especializadas, ya que te lo venderán listo para su
instalación. Si decides obtenerlo por otra vía, tienes que
tener en cuenta los siguientes consejos:
1. Sumerge el coral en una solución de cloro para uso doméstico donde permanecerá durante una semana. Durante los siete días siguientes lo mantendrás en el agua. Cámbiala varias veces hasta que haya desaparecido el último vestigio de olor a cloro. Habrá que repetir esta operación de limpieza mientras que siga teniendo una superficie quebrada. Este método está bastante difundido, pero a veces cuesta eliminar el olor a cloro cuando hayas terminado de limpiarlo.
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2. Hierve el coral durante una hora y luego enjuágalo a fondo con una manguera para eliminar las partículas sueltas. Después de dejarlo en remojo durante una noche, vuelve a enjuagarlo y déjalo blanquear al sol, de forma natural, durante unos días antes de usarlo.



Debido a un mal manejo, es posible que se
desarrollen hipotermias, traumatismos, quemaduras o cortes de la piel. La
hipotermia es la consecuencia de un cambio brusco de
temperatura: si no mantienes su habitáculo en condiciones puede darse un proceso
de congelación en diferentes focos que acaben en gangrena, sobre todo en la
época de hibernación. Los casos de traumatismo se resuelven
quirúrgicamente, mientras que para tratar las quemaduras se
debe colocar el animal en un recipiente cubierto de compresas húmedas. Es
posible que se den complicaciones por infecciones bacterianas o micóticas. Los
cortes de la piel debemos lavarlos bien con agua oxigenada, al
tiempo que desinfectaremos la zona con iodopovidona. En caso de pérdida de
sustancia o hemorragias, hay que visitar al veterinario para realizar una
evaluación, puntos de sutura, analgésicos, antibacterianos, etc.

Tienes que alimentar bien a la hembra,
aumentando en su dieta la ración de minerales como el calcio. Aproximadamente, a
los dos meses tendrá lugar una puesta de entre 10 y 20 huevos.
Los huevos son de color blanco, pequeños y esféricos. Para mantenerlos, lo mejor
es tenerlos en una incubadora a 26-28 ºC. Si se va hacia el
mínimo, nacerán más hembras y si se mantiene la temperatura en el máximo,
nacerán más machos. Sin embargo, recuerda no bajar de 26 ºC
porque sino, no se formarán los embriones. La incubación dura
entre 60 y 70 días. Es una especie bastante prolífera, ya que
en un único año una hembra puede hacer entre dos y cinco puestas, llegando a
poner hasta 60 huevos.
Las placas óseas no forman una armadura
completa, su cuerpo es ovalado y aplastado. Las patas son
largas terminando en tres uñas muy afiladas, mientras que el cuello es bastante
largo, es por ello que hay que manejarla con mucha precaución.
En cuanto a su cabeza, ésta termina en un hocico donde se encuentran sus dos
fosas nasales. Es capaz de nadar muy rápido, debido a su ligero caparazón. Adora
el medio acuático: puede estar el 90% del tiempo en el agua.
